LA PRIMERA PERSONA CONVERTIDA EN EUROPA FUE UNA MUJER ( LIDIA - EMPRESARIA CRISTIANA)
Dios obra de igual manera
para todo hombre, mujer. A todos les brinda una oportunidad de poder tener un
encuentro con Él, sin embargo, el problema radica en que, en muchas instancias,
hay aquel sumergido en sus preferencias, prioridades, elecciones, profesiones,
carreras, empresa, trabajo, éxito, fama, fortuna. De ninguna manera lo enumerado
se está condenando, sin embargo, cuando estas se anteponen a Dios, aún siendo
algo de bien, por haberle dado preferencia sobre el Señor, se transforma en una
piedra de tropiezo para usted o cualquier vida.
Hechos 16:11.15
Examinemos lo que aquí se
desarrolla en una provincia europea con la llegada de los apóstoles Pablo y
Silas.
En su viaje misioneros
llegaron a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y
una colonia romana. Los apóstoles permanecieron en aquella ciudad unos días.
En un día de reposo
salieron fuera de la puerta, junto al río en donde solía hacerse la oración
porque no había sinagoga. Y sentándose hablaron a las mujeres que se habían reunido.
Esa hora, ese momento
estaba preparado o fue preparado por Dios para los presentes que resultaron ser
mujeres, que allí reunidas estaban para escuchar la Palabra de Dios.
Había varias mujeres allí
presentes, pero, las Sagradas Escrituras hace mención de un sólo nombre. Si usted estuviera allí presente, ¿Al igual se
le habría mencionado su nombre?
Esto es lo que se detalla
de la persona:
1. Una
mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura.
Detalles
sobre la púrpura: En tiempos bíblicos, el color púrpura o argamán, era un
símbolo de realeza, riqueza y autoridad, debido a la extrema dificultad y coste
de obtener el tinte, que se extraía de moluscos marinos y sólo estaba al
alcance de la élite. El púrpura se usaba en la vestimenta de reyes y sacerdotes,
y se incluía en los objetos del Tabernáculo y del Templo. En el Nuevo Testamento,
se utiliza para vestir a Jesús como burla y símbolo de su realeza, a pesar de
ser pobre.
2. Se
hace referencia del lugar de su procedencia, de la ciudad de Tiatira.
3. Algo
que ya destacaba en ella, la separaba de los demás, ella adoraba a Dios.
o
¿A quién o a qué adora usted?
4. Ella
no únicamente estaba presente en aquel lugar, sino que al igual ella estaba
atenta, oyendo, centrada en lo que escuchaba, calaba en ella. (Había una
disposición en ella por la Palabra de Dios)
5. Y
el Señor abrió el corazón para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.
·
Juan 6:44- Ninguno puede venir a Mí,
si el Padre que me envió no le trajere; y Yo le resucitaré en el día postrero.
Lidia ya había hecho
resolución, ya había tomado una dirección, dice la Palabra que “adoraba a Dios”.
Por dende, Dios le abrió el corazón, le impartió sabiduría, sensibilidad
espiritual; cometido y compromiso con el Señor fue el fruto de ello.
Lidia, la mujer de
negocio, la empresaria, la mujer próspera (acaudalada) acepto a Cristo como Señor
de su vida.
Esta mujer no estaba preocupada
del qué dirán, si se le iba a criticar, condenar o no. Nada de aquello era
relevante, ¿Y usted mujer, señorita? Ella reconoció su necesidad y fue atendida,
ella no necesito poner prioridades en orden, su adoración a Dios lo mantenía
todo en curso. Usted podrá tratar de
ordenar su vida, empero, sin el Señor, todo será efímero o pasajero. Pero,
cuando Jesús está entronado en su vida, todo lo demás vendrá por añadidura.
Lidia estaba dispuesta a
tomar cada paso que fuese requerido o necesario para complacer al Señor.
Dice las Sagradas
Escrituras que ella fue bautizada, al igual su familia. La empresaria cristiana
tenía familia, y estos no estaban descuidados, ella velaba por ellos; podríamos
asumir que estaban con ella o envío por ellos, realmente lo importante es que
todos fueron bautizados, la salvación llegó a ese hogar y a todos los
habitantes.
Algo más que se destaca
en Lidia, es que era una mujer determinada, dio uso a su don de hospedar y de
ser dadivosa. Al igual ejercitó su sabiduría para con ellos.
Ella les rogó a los
apóstoles, que, si ellos habían juzgado que ella sea fiel al Señor, que entraran
en su casa, y que posaran allí. Y los obligó a quedarse. Su don de hospedaje no
quiso escuchar objeción alguna, ellos tenían una necesidad y ella junto con su familia
los quiso alojar, atender.
Algo de esa vida
probablemente le permitirá llevar a cabo alguna introspección para determinar
dónde está, cómo lleva a cabo sus prioridades. Al igual hacerle mantener
presente que ser próspera no es excusa alguna para no tener tiempo para su
comunión o entrega al Señor, como al igual desatender a su familia. Hay varias
enseñanzas aquí plasmado, ¿Cuál le arrojará a los pies de Cristo o una mayor entrega
a su Señor?
Dios desea que usted prospere,
pero, que no sea al costo de perder su alma. Emule algo de Lidia.
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